miércoles 9 de abril de 2008
»«« Cartas a un amor desconocido »»« I

«Cuando era pequeña, solía
esconderme en el armario de mi madre, coger su vestido de bodas y
ponérmelo.
Me gustaba mirarme en el espejo por horas, sonriéndole a mi
reflejo e idealizando un día perfecto.
Me convencía que en algún lugar del
mundo existía un sapo perfecto que besaría y se transformaría en
príncipe.
Entonces reía a carcajadas e imaginaba el rostro ideal de aquel
personaje, que me crearía un cuento donde yo fuera su princesa…
eterna.
Ingenua de mí.
Por que no todos nacemos predestinados al
amor. ¿O si?»
Capitulo I: Comienzos.
“Cuando las almas están destinadas, nada los detiene”
Samira completó los 25 pasos que la distanciaban con el gran ventanal, posó suavemente una de sus manos, y perdió su mirar en los pequeños dibujos que se formaban por las gotas sobre el vitral.
“There's nothing you can do that can't be done. Nothing you can sing that can't be sung. Nothing you can say but you can learn how to play the game it’s easy”
Las lagrimas, volvieron a asomársele, cuando el sonido de un celular, cercano a ella, comenzó a sonar.
“There's nothing you can make that can't me made. No one you can save that can't be saved. Nothing you can do but you can learn how to be you in time it’s easy”
Diana entró en la habitación, revolviéndolo todo. Como siempre.
- Mi celular, donde esta?... Sami ¿has visto el celular? ¿Donde esta?
Samira cerró los ojos lentamente, en aquel intento vano que siempre hacemos todos por ocultar las lágrimas. Y se cuestiono casi lo mismo.
“¿donde estaría él también?”
------------------------------- 3 años después.----------------------------------------------
Montreal tiene las calles llenas de nieve, de diciembre a febrero. Pero es calida aun con el descomunal frío.
Los paisajes de calles antiguas y las grandes iglesias, suelen rellenar la ciudad.
La gente que vive ahí no suele tomar importancia a los mínimos detalles que en las calles se desenvuelven, o al menos es así casi siempre.
“¡Pato!”
Lucas volvió a gritar el nombre del can una y otra vez mientras corría detrás de él. El pequeño perro, de apenas 6 meses de edad, se había soltado de su cadena – como siempre - y ahora corría perdiéndose en la nieve ¿A que hora había escogido él el color perfecto de un perro? ¡Blanco! ¡Por dios!
- ¡Pato!
La pequeña ariana sonrió a carcajadas al observar la escena y con un simple chasquido y movimientos de manos el perro volvió a estar a su lado. Lucas completo los cien pasos hacia ella y volvió a colocar la cadena al can.
- ¿podrías haber hecho aquello desde el comienzo verdad? - le hablo sin colocarse a su altura.
- Me gusta verte correr… y no quería perder aquella escena – contesto la niña sonriente.
- Lucas la quedo mirando serio y luego agrego – ¿así?
- Si – contesto ella con mucha seguridad.
- Pues a ver si te gusta esto – y dicho lo ultimo se lanzo a correr detrás de ella dejando suelta la cadena de “Pato”
- Nooooo para…. – grito la niña cuando Lucas la hubo atrapado – es injusto soy demasiado pequeña… no, jajaja
- Nada de injusticias, yo también tengo como hobby verte sonreír.
El perro que saltaba y ladraba a su alrededor se unió al revoltijo de sacos y guantes sobre el piso cuando aquellos dos se hubieron caído.
Samira dejo caer la maleta sobre el recibidor del hotel, Mariana la encargada del día, la recibió con una gran sonrisa. La castaña suspiro resignada.
- Eso, tu sigue con tu positivismo desbordante Sami
- Samira hizo caso omiso a su amiga y se limito a llenar la ficha que la rubia le había alcanzado.
- Es bonito Montreal ¿eh? – le pregunto entusiasmada.
- ...
- ¿Piensas estar callada todas las vacaciones?
- No.
- Vale – Mariana miro a sus alrededores como buscando «que decir» -Entonces ¿la maleta se perdió?
- Si.
- Pero he de suponer que, aun así, el vuelo fue estupendo. A ti siempre te gusto viajar.
- No.
- Samira que no es para tanto. Algo bonito debió de haber.
- Nada.
- Ya, mejor, cambiemos de tema... ¿Diana sigue en el mismo trabajo?
- Si.
- ¿Están todos bien allá? ¿Es cierto que mario se ha divorciado?
- Si.
- ¿Piensas contestar con monosílabos, siempre?
- No.
- ¡Samira!
- ¡¿Que?! –suspiro agotada - Mariana he tenido un viaje muy cansado, tengo la maleta de mano perdida en Dallas y el buzón del móvil lleno de mensajes de Diana. Este viaje en vez de estar descansándome me esta comenzando a cansar.
- Eso porque tu y tu mente negativa siempre lo ven todo mal.
- ¿Todo mal?
- Sabes a lo que me refiero Sami – completo mariana mientras le entregaba la tarjeta a la castaña y se encaminaba con ella rumbo al ascensor – tienes que cambiar ese humor Samira, superar lo pasado y…
- Deja, no salgas tú también con aquel discursito que para eso tengo a Diana de sobra. Estoy bien, no necesito que me recuerden el pasado cada dos por tres.
- Pero ya son tres años Sami. Y aun sigues de luto.
- ¿Pues que? ¿No tengo derecho? – contesto defensiva, mientras acariciaba el aro plateado de su índice derecho.
Mariana quedo mirando a su amiga mientras abría la puerta de la habitación, le hizo una señal de pasar y antes de marcharse le sonrió, como venían sonriéndole muy a menudo a Samira desde que Diego había muerto.
- Ok Samira… solo tomate tu tiempo- le dijo aun en el pasillo y Samira agrego un punto mas a porque detestaba aquello de la compasión.
Diego había muerto hacia tres años de un repentino tumor que dejo a todos sobresaltados. Mucho más a Samira.
Le había costado demasiado hacerse a la idea de que el amor, para ella, si existía... pero cuando hubo asimilado todo, Diego salio de su vida.
Súbita y rápidamente.
Quedaba tan solo el recuerdo de los –pocos- buenos momentos y un album lleno de fotos de un matrimonio apresurado. Diego le habia propuesto eso, dias despues de enterarse que la enfermedad era terminal, y ella no habia dudado en aceptar. ¿Cumplirle su último deseo? ¿Porqué no? Se había dicho en un principio, no entendio, en ese momento, que el dolor de perderlo se hacia más grande con el tiempo.
Pero para entonces a ella no le importo, tenía otra preocupación rodeándole la cabeza, y un dolor punzante en el pecho.
¿Como es posible, que el destino le haya guardado tan amargos momentos?
¿Como podía vivir tranquila (Como él le pedía) si sabia que su vida y de la persona que mas amaba, pendían de un hilo?
Nunca lo entendio, aunque pretendio hacerlo, porque cuando comenzaba a encontrar soluciones Diego se fue de su vida... sin siquiera decir un verdadero adios.
Tres años le parecían muy poco aún para sentirse «Bien» nuevamente.
Había dejado de llorar cada dos por tres, y había decidido volver al departamento de soltera que compartía con diana (antes de irse a vivir con Diego) pero de ahí a olvidarlo como si nunca hubiera pasado por su vida, era otra cosa.
Era difícil tener una idea errónea del amor, hacerse otra y decepcionarte totalmente. Quizás, por eso, Samira había dejado de creer en ello.
Etiquetas: Capîtulo I, Cartas a un amor desconocido, Novela
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jueves 20 de marzo de 2008
Retos a la carta
"Recortes de una vida"Es el nuevo nombre al reto para comenzar... Las normas e inscripciones? Solo dale clik al link debajo de la imagen.
http://travesialiteraria.forumfree.net/?t=26230709
Etiquetas: retos, travesialiteraria
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martes 12 de febrero de 2008
Maldito Cuento de Hadas (ilusiones) Parte I

Etiquetas: Cuento de Hadas
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lunes 11 de febrero de 2008
All you need is love (Proyecto Realizado)
Etiquetas: Razones
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